En estos momentos de inestabilidad, se hace necesario mantener ciertos “amarres” que nos sustenten. Y también nuevos molinos que aprovechen los vendavales.
Como bien sabéis, somos los únicos responsables de nuestras conductas, y somos nosotros quienes elegimos cómo nos queremos comportar ante cualquier situación.
Y ahora podemos elegir entre quedarnos parados esperando que algún milagro empiece a asomar por algún lado, o ponernos en marcha para seguir un camino trazado según nuestros intereses.
De todo se aprende, y si somos capaces de reflexionar sobre todo lo que nos está aportando esta situación, también estaremos en disposición de encontrar las soluciones que necesitamos.
La pregunta clave aquí es: ¿Qué oportunidad me está ofreciendo esta situación para alcanzar mis propósitos, mis metas y objetivos?
Estoy segura de que con una buena indagación podemos descubrir nuevas perspectivas que antes ni se nos hubieran ocurrido. Por pequeñas o atrevidas que sean. Existen, y están ahí para que las explores según tus intereses. Y para que lleves a la práctica aquellas que te sean más efectivas.
Quizás encuentres nuevos nichos de mercado, otros servicios que ofertar, diferentes estrategias, o algo tan simple como descubrir el placer de pasar la tarde con tus hijos tras una reducción de jornada.
Oportunidades hay siempre. Sólo tenemos que descubrirlas.
Y para ello necesitamos pararnos un rato a pensar, tomarnos un café con nosotros mismos y tener alerta los sentidos para que no se escape nada. Todo es aprovechable.
Buscar nuestras propia oportunidades sólo depende de nosotros y no hay nadie que lo pueda hacer por ti.
Saludos,
Lola Sánchez
http://ideacoaching.wordpress.com