Una de las tareas más importantes de un directivo es conseguir de sus equipos una alta productividad y calidad en sus trabajos. Pero también es importante el desarrollo profesional y personal de estas personas, así como su grado de compromiso con el futuro de la organización. Y fomentar esto es otras de las tareas clave del directivo. 
Ayer, en la versión impresa de Expansión, Julia Prats, habla sobre las organizaciones emprendedoras ( muy buen artículo, por cierto), y entre las ideas que comenta, me ha llamado la atención la de la descripción del trabajador-emprendedor, o intraemprendedor. Es decir, un verdadero emprendedor por cuenta ajena. Estoy totalmente de acuerdo, pues en las organizaciones debemos ser capaces de aprovechar todo el talento del que disponemos, y no sólo el nuestro, sino por supuesto, también el de nuestros colaboradores.
Nuestros equipos están formados por personas muy válidas, algunas con habilidades, competencias e ideas de emprendedor (iniciativa, responsabilidad, constancia, flexibilidad, creatividad,..), que es bueno potenciar y dejar que nuestros negocios se nutran de esos conocimientos y fortalezas.
¿Por qué no fomentar las ideas emprendedoras dentro de nuestra empresa?
Si empezamos a ver a nuestros colaboradores como una fuente creativa e innovadora, con sus propios recursos (todos aprovechables), si somos capaces de fomentar el emprendimiento interno, dejar crecer esas iniciativas, y desarrollarlas, posiblemente nos encontremos con unos resultados excepcionales. ¿Por qué desaprovecharlos, si ya los tenemos en casa?
Además, el apoyar a nuestros emprendedores internos y su progreso, les aportará confianza en sí mismos, mayor motivación y compromiso con la organización. Empezarán a sentirse útiles y parte del futuro de la empresa. Les estaremos dando la posibilidad de crecer personal y profesionalmente, y ellos a su vez aportarán a la organización la expansión y madurez que necesitamos.
Si somos capaces de alentar y desarrollar a las personas que forman nuestros equipos, tratarlos como verdaderos emprendedores, con libertad de movimientos e iniciativas, estaremos sembrando las semillas de una organización inteligente, capaz de aprender y crear el futuro que deseamos como empresa, y conseguir los objetivos seleccionados.
Y esta si que es una tarea GRANDE para un directivo.
¿Con cuántos intraemprendedores cuentas en tu equipo?
¿Les has preguntado a ellos si se consideran así?
Sería estupendo poder conocer vuestras opiniones al respecto, y seguro que enriquecería nuestro blog.
Un saludo,
Lola Sánchez
